Ganar dinero con las apuestas deportivas

Estrategias con apuestas combinadas

Las apuestas combinadas –conocidas también, cariñosamente en foro apuestas como combis– son una manera muy  interesante de mejorar nuestra rentabilidad. Si las utilizamos adecuadamente, con buen criterio y atendiendo bien los riesgos que corremos al usarlas, pueden ayudarnos enormemente a incrementar la eficiencia de nuestras apuestas y ayudarnos a disparar los beneficios. Su funcionamiento es muy sencillo.

Cuando realizamos una apuesta combinada, apostamos a que acertaremos, simultáneamente, varios resultados independientes. Ganaremos la apuesta si los acertamos todos. Todos. Si fallamos uno solo, perdemos.

Así que al asentar una combi, estamos aumentando nuestros riesgos… y, por tanto, también nuestros beneficios si acertamos. Las cuotas de las combinadas, pues, reflejarán esta misma situación. Si reunimos en una apuesta combinada muchos resultados muy improbables, tendremos una cuota equivalente muy superior a si juntamos unos pocos resultados muy probables. En las apuestas, la relación entre cuotas y probabilidad guarda siempre la proporción inversa, y en las combinadas esta misma ley se respeta.

Combinar las probabilidades de dos o más sucesos independientes entre sí es tan fácil como multiplicar las probabilidades de estos sucesos. Y esto, cómo no, puede generar unas posibilidades de premios elevadísimos. El hecho de multiplicar cuotas entre sí amplifica exponencialmente los resultados
conforme vamos añadiendo partidos. Si combinamos dos resultados de dos partidos de fútbol diferentes con cuota 2, como hemos hecho anteriormente, el resultado es una combinada con cuota 4. Si son tres, la cuota será de 8; añadiendo un cuarto, de 16, luego 32…, y así sucesivamente.

Y si usamos cuotas mayores, la velocidad de crecimiento de la cuota resultante es superior aún. Con tres partidos a cuota 5 de los resultados individuales, tenemos una combinada de cuota 125. Y cuatro con cuota 10 dan, ni más ni menos, que una cuota equivalente de… ¡10.000! A estas alturas, no hace falta que te contemos el riesgo que suponen estas cuotas elevadas. Después de todo lo que hemos estudiado hasta ahora, seguro que tienes claro lo que significa apostar a una cuota de 10.000 en términos de probabilidad de acierto. Una lotería.

Apuestas combinadas
Apuestas combinadas

Y el riesgo no se limita simplemente a la baja probabilidad de acierto. Recordemos que dentro de la cuota no solo se incluye la probabilidad, sino que está también el spread que nos carga la casa de apuestas…, así que si no elegimos con cuidado los partidos y los resultados, una combinada puede convertirse en un auténtico agujero negro de valor.

No obstante, bien empleadas, sí que existen muchas situaciones en las que un apostante experimentado de foro apuestas deportivas puede sacarles provecho y utilizarlas para aumentar el valor combinado de varias apuestas. Son situaciones muy concretas, en que las combis pueden ayudarnos a mejorar nuestra rentabilidad y sernos muy provechosas. Obviamente, no construiremos combinadas con cuotas disparatadas, pero con precaución y en su justa medida son un recurso excelente.

Así que veamos con detenimiento cómo funcionan las combinadas y los riesgos que entrañan, para determinar cuándo son realmente útiles y cuándo deben ser desechadas.

Cómo funciona una apuesta combinada simple

Apuestas Combinadas
Apuestas Combinadas

En los ejemplos que hemos comentado con anterioridad hemos estado hablando de combinadas simples. En ellas, construimos una apuesta combinando resultados finales de dos o más partidos. Como ya hemos dicho, si queremos construir una combinada a partir de dos eventos diferentes (en este caso, una combinada doble), la cuota de nuestra apuesta combinada se calcularía multiplicando las dos
cuotas individuales de los sucesos escogidos.

Por ejemplo, si queremos apostar a que, simultáneamente, ganará el Espanyol y empatarán el Borussia Dortmund y el Bayer Leverkusen, tendremos una cuota de 2,2 x 3,5 = 7,7, o si creemos que sucederá, a la vez, la victoria del Levante y la del Bayer, nuestra apuesta tendrá una cuota de 3,4 x 4,8 = 16,32. De estas cuotas, fácilmente se pueden obtener las probabilidades implícitas simplemente calcu
lando sus inversas en porcentaje.

Viendo estos números es fácil comprobar cómo caen las probabilidades una vez que empezamos a combinar apuestas. Por ejemplo, en el primer caso, la cuota de 2,2 tiene asociada una probabilidad del 45% y la del 3,5 una probabilidad del 28 %, mientras que si las combinamos la probabilidad de acertar las dos a la vez es del 13 %. Si las hubiéramos hecho por separado, puede calcularse en este caso que la
probabilidad de haber acertado al menos una de las dos apuestas es del 61 %. Entrar en el detalle matemático de cómo calcular exactamente esta cifra queda fuera de nuestros propósitos, pero intuitivamente puede verse claramente esta diferencia de probabilidad: acertaremos nuestra apuesta solamente en un caso de los nueve posibles que nos ofrece la combinatoria de los dos partidos, mientras que si apostamos por separado, hay cinco situaciones combinadas en las que, al menos, acertamos una de ellas.

Queda claro el precio que pagamos por mejorar la cuota combinando resultados. Tener cuotas mayores combinando apuestas reduce nuestra frecuencia de aciertos. Así que cuanto más combinemos, más difícil será acertar. Combinadas podemos hacer dobles (como en el ejemplo anterior), triples, cuádruples, quín
tuples, etc., en función de que combinemos dos, tres, cuatro, cinco o más resultados. Según aumentamos el número de combinaciones, las cuotas crecen, porquesu cálculo, como hemos visto, consiste en multiplicar sus valores entre sí. Aunque las probabilidades finales dependen de las cuotas obtenidas, el número de casos en que acertaremos se va reduciendo de manera paulatina, conforme se añaden
partidos a la apuesta. Si combinamos tres encuentros con tres resultados finales posibles, tendremos que solo ganaremos en una combinación de veintisiete posibles…, si son cuatro, en una de ochenta y una…, y así sucesivamente, dificultando cada vez más nuestras opciones de acierto.

Probabilidad y spread en apuestas combinadas

Por lo que hemos visto hasta ahora, no parece que las combinadas deban tener un interés especialmente alto para las casas de apuestas. Es verdad que el premio que nos ofrecen puede ser mucho mayor que quedándonos con una apuesta simple, sin embargo, también es cierto que, en consonancia, la frecuencia de acierto disminuye. Así que, en teoría, debería salirles lo comido por lo servido. Pero si es así, ¿por qué ocupan siempre un lugar destacado en la plantilla del navegador? ¿Por qué las casas nos animan a suscribir combinadas?

Un primer análisis puede hacernos pensar que, simplemente, quieren animarnos a apostar poniendo delante de nuestros ojos el caramelo de un premio suculento. Y así es. La psicología humana está presente en todas las facetas del marketing, y el mundo de las apuestas desde luego no es ajeno a él. Una casa de apuestas es una empresa que quiere ganar dinero. Intentará incitarte a que operes con ellos, y cuanto más, mejor. Quiere hacer negocio contigo. Lo normal para una empresa.

Pero hay algo más en las combinadas que las hace interesantes para las casas de apuestas. Muy muy interesantes. En las combinadas, las matemáticas se alían con las bookies y les mejoran el margen de negocio. Sí. El spread aumenta. Multiplicar las cuotas multiplica también el spread, y con ello sus beneficios. Es decir, con una combinada pagarás una comisión mayor por la apuesta que con una simple. Te será más difícil ser rentable. Tenlo muy presente, porque el beneficio en la cuenta de resultados de una
bookie va directamente a pérdidas en tu bolsillo. El margen de intermediación de una casa de apuestas es relativamente pequeño en una apuesta, como ya hemos visto, pero este pequeño margen repetido muchas veces en operaciones distintas es importante para nuestra rentabilidad.

Los tres problemas de las apuestas combinadas

 

Las combinadas no son una panacea, y hemos visto que presentan algunos inconvenientes en su uso. En primer lugar, tenemos el problema de la composición del spread que acabamos de discutir. Este asunto es de extrema importancia, porque en el spread está el margen de la casa de apuestas, y su margen nos lo cargan a nosotros reduciendo las cuotas. El segundo problema es la baja frecuencia de aciertos que suelen implicar, sobre todo si combinamos muchos resultados para tener cuotas elevadas. Esto afecta  especialmente a la gestión del dinero.

En el money management a menudo hacer muchas apuestas con cuotas muy elevadas y baja frecuencia de acierto supone un serio problema a la hora de gestionar nuestros fondos. Esta baja probabilidad puede traducirse en rachas negativas muy prolongadas, lo cual nos fuerza a tener colchones muy amplios de dinero para poder sobrevivir a ellas. O, lo que es lo mismo, destinar muy poquito dinero a cada una de las apuestas. ¿Y de qué nos sirven cuotas muy grandes si al final los premios se reducen por la baja inversión? Y no solo está el problema económico de la baja frecuencia de aciertos, sino, igualmente importante, el psicológico. Las rachas negativas, si son muy largas, pueden afectar severamente a nuestra propia confianza en los métodos que empleamos. Y esta es clave en las apuestas de foromarketers.

En las apuestas –legales– jugamos siempre contra una probabilidad, por lo que perder forma parte del juego. No podemos asegurar que no fallaremos, eso es imposible, pero debemos conseguir que a lo largo del tiempo nuestros sistemas generen beneficios. No olvides que la victoria está en el largo plazo, nunca en una operación concreta. Y todos somos personas, por lo que acarreamos con nosotros dudas e incertidumbres. Si tus aciertos requieren mucho tiempo para traducirse en beneficios, empezarás a preguntarte si realmente estás haciendo lo correcto.

Vacilarás. Y perder continuamente es muy aburrido. De ahí a abandonar tu método, incluso totalmente la operativa, solo hay un paso. ¿Para qué dejarnos el dinero si ni siquiera disfrutamos?
El tercer problema que presentan las combinadas es que nos obligan a asentar todas las apuestas de la combinación en una misma casa. Y esto no es un problema baladí. Las casas de apuestas fijan cuotas que terminan pareciéndose mucho entre ellas para los mismos resultados, pero no son valores exactamente
iguales. Simplemente trabajando con tres o cuatro casas distintas y escogiendo las mejores cuotas, puede reducirse fácilmente el 6 % que aplican habitualmente a spreads efectivos alrededor del 2 %. Y esto, de nuevo en el largo plazo, tiene una influencia notable en nuestra rentabilidad.
Así que, recapitulando, los tres inconvenientes principales de las combinadas
son:

  • La composición del spread, que hace que nos salgan más caras.
  • La baja frecuencia de aciertos, que afecta a la gestión de los fondos y puede desanimarnos en su uso.
  • La necesidad de que todas las apuestas de la combinación tengan que ser con la misma casa, lo que no nos permite seleccionar las cuotas óptimas en cada resultado.

El panorama no parece muy alentador.
Pero solo de momento. Porque las combinadas sí tienen un espacio muy
interesante, y pueden serte muy útiles si las utilizas con astucia. Veamos cómo.

Cuándo sí conviene emplearlas

Hemos dicho que para construir la cuota de una apuesta combinada lo hacemos multiplicando las cuotas individuales de los sucesos a los que se refiere, y que esto acarreaba el inconveniente de multiplicar, a su vez, el spread que soportamos en la combinada. Sin embargo, afortunadamente, este efecto tiene un reverso del que podemos beneficiarnos. Multiplicar las cuotas también multiplica el valor.

Cuando decimos que una apuesta tiene valor, estamos afirmando que la probabilidad de que suceda es mayor que la que refleja la cuota. Si construimos una apuesta combinada con dos o más apuestas que presentan valor (si usas el concepto de valor esperado positivo, cuando +EV > 0), entonces el valor esperado positivo de la apuesta combinada será superior a la suma de los dos valores positivos esperados. Exactamente igual que sucedía con el spread.

¿Por qué?

Porque el fenómeno matemático que se produce es el mismo. La probabilidad real se asocia al valor, y la implícita al spread. Así que lo que afirmábamos para el margen de la casa de apuestas, se aplica también al nuestro. Si tenemos dos sucesos independientes, la probabilidad real será el producto de las dos probabilidades individuales, igual que con las implícitas. Así que también con el valor tenemos un efecto multiplicador en las combinadas, que hace que el valor positivo de una combinada sea mayor a la suma de los valores positivos de las apuestas individuales. El fenómeno matemático que lo explica es similar al caso del spread, así que lo que en un caso nos perjudica se vuelve a nuestro favor en otro.

Si somos capaces de encontrar valores positivos en apuestas sencillas, las combinadas nos ofrecen un método interesantísimo de aumentarlo. El «sí» de la afirmación anterior es importantísimo. Nuestras probabilidades reales son en realidad estimaciones que realizamos, por lo que su fiabilidad dependerá de lo buenos pronosticadores que seamos. Solo si realmente tus estimaciones son mejores que las probabilidades que reflejan las cuotas, esta composición de valor jugará a tu favor; si no es así, irá en tu contra. De la misma forma en que el valor positivo se multiplica, el negativo también lo hace. Solo si eres capaz de encontrar valor de manera sistemática, ganarás dinero con ellas. Esa es, en definitiva, la gran verdad de las apuestas direccionales.

¿Combinar o no combinar? He aquí la cuestión…

Ahora sí que está liada la cosa. Por un lado hemos visto que combinar presenta serios inconvenientes y por otro hemos visto que puede ayudarnos a multiplicar nuestros beneficios. ¿Qué hacemos? ¿Las descartamos por completo viendo los riesgos que tienen? ¿O nos lanzamos a combinar cuantos más resultados mejor, para aumentar todo lo que podamos las cuotas y el valor de nuestras apuestas?
No debes hacer ni lo uno ni lo otro. Si no quieres arriesgar, no apuestes. Si apuestas es porque aceptas correr un riesgo, a la espera de un beneficio mayor, y combinar aumenta los beneficios. Ahora bien, el riesgo debe ser calculado y convenientemente gestionado. Lanzarte a combinar a diestro y siniestro, construyendo cuotas estratosféricas sin ningún control, es una política pésima. Conviene evaluar con cuidado cuándo utilizar esta interesantísima herramienta. Hemos visto tres problemas fundamentales en las combinadas, a saber:

  • Que el spread –en el fondo, el margen de la casa de apuestas– se multiplica, especialmente conforme vamos aumentando el número de combinaciones.
  • Que las cuotas aumentan muchísimo si combinamos muchos resultados y, por tanto, la frecuencia con la que acertamos se reduce.
  • Que estamos obligados a combinar todas las cuotas con la misma casa y, en consecuencia, no podemos optimizar las cuotas de los partidos individuales.

Viendo esto, la situación en la que resulta más interesante combinar es justo la contraria de la que sugieren los puntos anteriores:

  • Como el spread aumenta al aumentar el número de partidos, apostaremos preferiblemente a pocas combinaciones. Combinar dos o tres no supone un aumento notable del spread debido al efecto multiplicativo.
  • Si no queremos que nos aparezcan cuotas combinadas muy elevadas, preferiremos combinar encuentros en que las cuotas individuales sean relativamente bajas. Dos partidos con cuotas individuales de 4 nos dan una combinada de 16, si las cuotas individuales son de 2, la combinada es de 4. La primera combinada maneja probabilidades alrededor del 6 %, la segunda, del 25 %. Una diferencia notable.
  • Puesto que estamos obligados a hacer todas las combinadas en la misma casa de apuestas, la única forma de escoger las mejores cuotas globales es reducir al máximo el número de combinaciones. Si combinamos dos partidos nada más, podremos escoger la casa que nos ofrezca alguna de las cuotas –o, con suerte, las dos– cercanas o igual al valor más alto de las casas que manejamos. Si combinamos muchos partidos, como todas las casas de apuestas trabajan con spreads similares, al final unos resultados por otros irán compensándose, arrojando cuotas similares y perdiendo la ventaja de la diferencia de cuotas entre casas.

Por lo tanto, las combinadas son interesantes para pocos partidos, y en situaciones en que las cuotas de los resultados sean muy bajas. Afortunadamente, existen muchos casos de apuestas con mucho valor en que las cuotas son extremadamente bajas. Cuando un equipo puntero juega contra un rival claramente inferior las cuotas por el favorito suelen ser muy bajas y las del rival teóricamente inferior muy altas. En un choque en casa entre el líder de Primera División, como, por ejemplo, puede ser un FC Barcelona o Real Madrid, o un Chelsea o Bayern de Múnich en sus ligas respectivas, y un equipo habitual de la zona media-baja de la tabla clasificatoria, es habitual que se vean cuotas de 1,2 o 1,3 a favor del favorito, incluso en ocasiones se ven valores inferiores a 1,1. En estos casos, las cuotas de los rivales suelen ser muy elevadas, atrayendo a muchos aficionados a buscar la sorpresa del teórico inferior. Esto genera el fenómeno de desplazamiento de la línea que ya conocemos, por lo que las cuotas de los favoritos aumentan –un
poco, así que siguen permaneciendo relativamente bajas–. Esto genera un valor  que muchos apostantes descartan porque las cuotas son muy bajas, y los premios reducidos.

En estas situaciones, las combinadas son una excelente elección para mejorar las cuotas, añadir valor y obtener cuotas un poco más elevadas. Apostar por cuotas muy bajas a menudo incita a jugar demasiado dinero para conseguir un beneficio importante, lo cual nos puede hacer incurrir en riesgos innecesarios.

Lo ideal es combinar varios resultados para obtener cuotas entre 2 y 3, que nos darán un beneficio interesante arriesgando cantidades razonables, y con frecuencias de aciertos comprendidas entre el 30 % y el 50 %.

Es decir, combinaremos preferentemente favoritos con favoritos. Y recordemos que a la hora de combinar, cuantos menos partidos, mejor: podremos elegir cuotas más favorables y sufriremos menores spreads.